La nacionalidad es el mayor grado de vinculación de un ciudadano con un país, y su adquisición puede producirse de origen, a causa del nacimiento, o bien por naturalización, es decir, por un acto sobrevenido, siempre que el interesado lo desee y se cumplan las condiciones que impone la ley en cada caso.
Pero la nacionalidad no siempre es permanente, y en determinadas circunstancias se puede perder.
En este artículo vamos a ver qué situaciones pueden dar lugar a la pérdida de la nacionalidad española.
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